Por Constantino Klaric F
klariclab@yahoo.com

No hay mucho que explicar cuando se observa la historia de la aviación comercial que puede quebrar en un mes si se desconoce su administracion…no es una industria para experimentar menos tratar de aprender gerenciando, manejar una línea aérea no es una tarea sencilla y exige conocimientos profundos de aeronáutica, administración, legal, finanzas y el mercado.

La experiencia internacional demuestra que numerosas empresas estatales y privadas terminaron desapareciendo en meses después de haber reportado pérdidas, problemas administrativos o falta de competitividad que no fueron corregidas a tiempo.

Entre ellas se pueden mencionar Alitalia, Swissair, JAT de la antigua Yugoslavia, Varig de Brasil y otras aerolíneas de América Latina cuyos estados no tuvieron una política aeronáutica técnica aplicando cielos abiertos que solo beneficiaron a operadores foráneos que causaron la desaparición de sus aerolíneas como Ecuatoriana, Saeta, Tame en Ecuador, Faucet, Apsa, Aeroperú en el Perú, Pluna en Uruguay y Líneas Aéreas Paraguayas que de volar Asunción – Londres y Miami hoy no existe ni la capacidad aeronáutica y menos el servicio.

El problema no necesariamente está en que una empresa sea estatal, o privada sino cómo se la administra y que política aeronáutica tiene implementada su gobierno. Cuando quienes toman las decisiones gubernamentales referidas a la aeronáutica no tienen idoneidad ni experiencia suficiente en la actividad aeronáutica y experimentan tratando de aprender en la función publica y gerencial, aplicando políticas que solo resultan destructivas.

La aviacion internacional se ha fortalecido con el apoyo gubernamental …! ejemplos son las mejores aroluneas del mundo como Qatar, Turkish, Emirates, Ethiopian, Aerolineas Argentinas, Lufthansa etc. todas son de sus gobiernos, los resultados son positivos. Contrastando lo que ocurre en nuestro pais , A ello se suman, en algunos casos, intereses políticos, burocracia y una débil fiscalización. Las mejores empresa privadas y publicas que tienen una administración profesional e idónea en cambio, normalmente tiene un incentivo directo para cuidar sus recursos, sus inversiones y a sus clientes, porque de ello depende su supervivencia.

Bolivia tiene ejemplos que merecen ser recordados como una experiencia devastadora motivada por una falta de política aronáutica adecuada a nuestra condición de país mediterráneo encerrado en sus montañas, como el Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), que durante décadas fue una estructura S.A.M entre estado y privados una de las instituciones más importantes de la aviación nacional, que después de dejar de ser estatal logró generar utilidades y mantuvo durante años un servicio reconocido dentro y fuera del país, para convertirse en S.A. que demuestra su inconveniencia.

En sus más de 80 años de historia modernizó progresivamente su flota e incorporó aeronaves como los Boeing 727 y 737, el Boeing 767, un Airbus A310 y aeronaves de carga Boeing 707 , cuando el estado tenia un plan para la aviación Boliviana.

Además, de sus filas salieron excelentes pilotos, técnicos y mecánicos que vuelan en las mejores aerolíneas del mundo. Ese capital humano constituye una de las grandes herencias de la aviación boliviana producto de una buena gestión como país.

Otro ejemplo fue AeroSur, empresa que mostró capacidad para innovar y competir. Llegó a incorporar aeronaves de gran capacidad y, en su momento, operó el Boeing 747 por primera vez en Bolivia, el famoso “Torísimo” posteriormente, el único Boeing 747-400 en América el “Super Torísimo”, que llamó la atención por sus características y por ser una incorporación excepcional para la aviación latinoamericana de aquella época.

También debe mencionarse a Ecojet, que, a pesar de la falta de una política aeronáutica, el cumplimiento de normativa tributaria actualizada que solo destruye la inversión privada en aviación, volando contra las dificultades propias del sector, ha logrado mantener operaciones durante años y conectar ciudades del oriente boliviano, atendiendo mercados que muchas veces no resultan atractivos para las grandes aerolíneas. Pero también tocará fondo ante la mirada de la inconpetencia de los políticos de turno.

La desaparición del LAB y posteriormente de AeroSur de Aerocom, de Amazonas del TAM y de toda iniciativa aeronáutica que demuestra que estamos mal , dejó un vacío importante.

En el caso de AeroSur, además, su desempeño cambió después de la salida de sus anteriores propietarios, mostrando nuevamente que en aviación la administración y la participación del estado con una política de estado que este planificada por gente que entiende profesionalmente es determinante.

La aviación es vital y estratégica para un país como Bolivia, porque permite integrar regiones, impulsar el turismo, facilitar el comercio y acercar al país con el resto del mundo , pero requiere incentivos para la importación de aviones, repuestos e insumos aeronáuticos como lo hacen los países que tienen desarrollo aeronáutico, Bolivia no produce ni un tornillo para la aviación pero todo tiene restringido…! Todo es imposible , un AOC ( permiso de operaciones) requiere años de tramites , decenas de manuales , condiciones imposibles de alcanzar…!

La creación de Boliviana de Aviación (BoA) fue un respiro para los Bolivianos, permitió mantener una línea aérea nacional, vinculando Bolivia en medio de una política fiscal, pero con problemas de gestión y de una política de Estado que es necesario cambiar, actualizar a los requerimientos de cielos abiertos para evitar su destrucción «con responsabilidades posteriores…” tiene retrasos y servicio deficiente que han sido denunciados reiteradamente por pasajeros y medios de comunicación, sin mayor resultado.. es necesario que el gobierno actualice la política aeronáutica del estado libere de tanta traba impuesta por el estado tranca, libere impuestos y la imposición de que sus recursos los maneje el estado y no sus ejecutivos , todos deben comprender que son empleados públicos y están en la obligación de responder los reclamos y sugerencias.

La aviación no admite improvisaciones ni políticos aprendices que restan en vez de sumar, un día serán juzgados! Un avión puede costar millones de dólares, pero una mala decisión empresarial de los improvisados incompetentes puede costar mucho más. Bolivia necesita una política aeronáutica manejada por profesionales que conocen la materia, con reglas claras y competencia real. El objetivo final debería hacer que la aviación exista y se desarrolle, tener un buen servicio y garantizar su seguridad en cada vuelo.

La historia de nuestra aviación demuestra que talento hubo y todavía existe. Lo que hace falta es aprovecharlo con la selección idónea de las autoridades aeronáuticas por la Asamblea Nacional una administración profesional y responsable que lamentablemente en la actualidad, todo se anula por nombramientos políticos y de favoritismo, independientemente de quién sea el propietario. Ojalá el Ministerio de Obras Públicas tome nota de esta sugerencia, recordando que el poder es temporal y efímero.

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