Milimétricamente previsto y calculado desde hace muchos años en todos los calendarios astronómicos, la cuenta atrás para el histórico eclipse total de Sol que este miércoles va a atravesar gran parte de España –todo el país en su fase de parcialidad– ya comenzó.
Antes de penetrar en la península, el eclipse, que comenzará en el mar de Bering, se verá como parcial en gran parte de Norteamérica o de Europa, pero la franja de su totalidad estará restringida al océano Ártico, el noroeste de Groenlandia y el extremo oeste de Islandia antes de que España se convierta en el mejor escenario para contemplar un evento astronómico excepcional.
El máximo del eclipse se producirá a las 17:46 (13:46 hora boliviana) cerca de Islandia, donde la duración de la fase de totalidad se prolongará durante 2 minutos y 18 segundos, un tiempo superior al que tendrá en la amplia franja que cruzará España de oeste a este, una franja que ocupará cerca del 40 por ciento del territorio nacional y sobre la que están hasta 23 capitales de provincia.
El norte de Galicia será el primer ‘balcón’ desde el que comenzar a contemplar en la península el fenómeno, cuando en torno a las 15:30 (hora boliviana) la Luna comienza a eclipsar el Sol, hasta taparlo por completo unos segundos después de las 16:26.
Tras una fase de totalidad que se prolongará durante algo menos de dos minutos (hasta las 16:28) la estrella comenzará a recuperar su brillo hasta el final del fenómeno, a las 17:21.
La misma sucesión se producirá, con muy pocos minutos de diferencia, en un recorrido de oeste a este, y las islas Baleares despedirán el eclipse, aunque, como en muchos lugares del este peninsular, el final del eclipse (de la fase de parcialidad) no se podrá contemplar porque el Sol ya se habrá puesto en el horizonte.
Las previsiones del Gobierno español apuntan que durante el día de hoy se van a registrar entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos para verlo, por lo que durante las últimas semanas todas las autoridades incidieron en la importancia de planificar los movimientos, de no esperar hasta última hora de la tarde para hacerlos y también de escalonar el regreso los que no vayan a pernoctar en el lugar que elijan.
En Bolivia y Sudamérica no se observará directamente el eclipse, pero se podrá seguir el acontecimiento mediante la transmisión en vivo de la NASA.






