Un insólito hecho se registró en el vecino país de Brasil, luego de que agentes de la Policía Federal de Carreteras (PRF, por sus siglas en portugués) aprehendiera a 28 ciudadanos bolivianos tras detectar que traficaban cápsulas de droga en su estómago.
Un promedio de 90 cápsulas fue ingerida por cada boliviano. Una de ellas expulsó 99 cápsulas, era la persona que ingirió más unidades.
Según el informe de la Policía de Brasil, la operación se ejecutó el pasado jueves, 24 de septiembre, en Mato Grosso del Sur, donde se interceptó un bus procedente de Bolivia, en el que viajaban 37 personas. Inicialmente las 37 fueron arrestadas y conducidas a un centro médico, donde finalmente se descubrió que 28 pasajeros traficaban las cápsulas ingeridas.
La operación se planificó durante aproximadamente dos meses por la Comisaría de Campo Grande del PRF y fue apoyada por el Departamento de Salud de Terenos, quienes enfocados en la inspección de autobuses clandestinos que viajaban entre Bolivia y el estado de São Paulo, permitió la captura de los traficantes de nacionalidad boliviana.
Según la información del PRF, el autobús había entrado a Brasil a través de la región de Corumbá, pero durante el recorrido, los agentes retuvieron el autobús en el que viajaban personas sospechosas de traficar sustancias controladas. 28 pasajeros viajaban en calidad de «mulas de droga».
Las cápsulas fueron retiradas y confiscadas. Más de 2.500 cápsulas. Las evidencias serán sometidas a un pesaje para determinar la cantidad de droga secuestrada.
El jefe de la Comisaría de Campo Grande del PRF, Marcos Kley de Souza, indicó que la operación se había planificado inicialmente durante dos días en Terenos. Sin embargo, el número de arrestos registrados durante la operación llevó a un importante número de incidentes.






