El vicepresidente Edmundo Lara advirtió que liberar el tipo de cambio y dejar la cotización del dólar a las fuerzas del mercado, sin respaldo fiscal ni institucional, puede derivar en una devaluación de la moneda, pérdida del poder adquisitivo de la población y un deterioro del aparato productivo, tomando como referencia experiencias registradas en otros países.

A través de un pronunciamiento escrito, Lara reaccionó a la decisión del Ministerio de Economía de implementar un régimen cambiario flexible mediante la Resolución Ministerial N° 245, medida que, según sostuvo, deja al Banco Central de Bolivia (BCB) sin su rol de regulador de la divisa estadounidense y transfiere la formación del tipo de cambio al mercado.

En el documento, la autoridad afirmó que Bolivia atraviesa «uno de los momentos económicos más delicados de las últimas tres décadas» y sostuvo que la escasez de dólares debe enfrentarse con «responsabilidad, legalidad y, sobre todo, humanidad». Si bien reconoció que un régimen cambiario flexible «no es bueno ni malo en sí mismo», remarcó que su éxito depende de las condiciones económicas en las que se aplica.

Lara argumentó que el país carece actualmente de los elementos necesarios para asumir esa transición.

Citó como factores de riesgo unas reservas internacionales debilitadas, la escasez estructural de divisas por la caída de las exportaciones de gas y la elevada dependencia de las importaciones de combustibles, medicamentos, maquinaria y alimentos. A ello sumó que los salarios y las pensiones no crecen al mismo ritmo que los precios, por lo que advirtió que el primer impacto recaerá sobre el poder adquisitivo de las familias.

«Sin disciplina fiscal, sin más dólares genuinos y sin confianza, el tipo de cambio flexible deja de ser estabilizador y se vuelve un acelerador de inflación e incertidumbre», señaló Lara, al advertir que un incremento en la cotización del dólar se trasladará de forma inmediata al costo de la canasta básica y elevará los costos de producción de las empresas.

Para respaldar su posición, mencionó los casos de Zimbabue, Argentina (2018), Rusia (1998) y Turquía (2021-2023), países que, según indicó, liberaron el tipo de cambio sin el respaldo fiscal e institucional suficiente. «La experiencia internacional confirma que soltar el tipo de cambio sin respaldo fiscal e institucional termina en devaluación, pérdida de ahorros y quiebre del tejido productivo», sostuvo.

En el plano jurídico, Lara cuestionó la legalidad de la Resolución Ministerial N° 245 y afirmó que la Ley N° 1670 del Banco Central de Bolivia establece que la administración del régimen cambiario corresponde exclusivamente al ente emisor. En ese sentido, acusó al Ministerio de Economía de invadir atribuciones reservadas al BCB y sostuvo que esa decisión constituye una «usurpación de competencias».

El vicepresidente planteó al Gobierno reducir el déficit fiscal, incentivar las exportaciones no tradicionales y la sustitución de importaciones estratégicas, además de implementar mecanismos que impidan que el ajuste cambiario reduzca aún más el poder adquisitivo de la población, especialmente en alimentos y medicamentos.

También exigió un «sinceramiento con el pueblo» para explicar con claridad los alcances, riesgos y eventuales medidas de compensación de la nueva política cambiaria. «De lo contrario, el régimen flexible será solo otro nombre para la incertidumbre y la devaluación», concluyó.

PRIVADOS DUDAN Y EXIGEN SEGURIDAD JURÍDICA

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Eduardo Olivo, observó que el nuevo régimen cambiario flexible solo será efectivo si forma parte de un plan nacional de recuperación económica, es decir, la medida, por sí sola, no resolverá la crisis y debe estar acompañada de reformas que devuelvan la confianza y reactiven la economía.

Remarcó que la modificación del régimen cambiario puede convertirse en una herramienta útil, pero advirtió que no bastará si no se atacan los problemas de fondo: seguridad jurídica, libre disponibilidad de divisas, incentivos a las exportaciones, atracción de inversiones, reforma tributaria y facilitación del comercio exterior.

MINISTRO ESPINOZA ANUNCIA MEDIDAS DE APOYO

El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, señaló que la siguiente semana se anunciarán medidas de apoyo financiero ante las pérdidas económicas por los más de 50 días de bloqueo que sufrió el país.

“Ahora vienen medidas de apoyo financiero, lo vamos a trabajar y vamos presentar junto al presidente, en los próximos días, distintas medidas que van a estar destinadas a la recuperación del capital de trabajo que se ha perdido durante estas últimas semanas”, indicó Espinoza en contacto con el canal estatal, este sábado.

El titular de la cartera de Estado señaló que el Gobierno termina de preparar las medidas y adelantó que tienen un “componente financiero, un componente de eliminación de las trancas que tiene el Estado y, sobre todo, también hay un componente de apoyo a las familias, para que tanto desde el lado de la oferta como desde el lado del consumo estas medidas puedan apoyar a la reactivación de la economía”.

Espinoza señaló que las nuevas medidas se anunciarán la siguiente semana y complementarán otras ya vigentes como la Ley de Alivio Tributario y el decreto de reprogramación y refinanciamiento de créditos bancarios.

Sobre el tipo de cambio dijo que el Gobierno tiene una “muy buena” perspectiva para el sector minero, cuyos precios están subiendo; y ve un “muy buen” año en volumen de las exportaciones agroindustriales, pese a precios que no son los mejores. “Esto significa más dólares”, afirmó.

Añadió que en la medida en que se “ordena y sincera” el tipo de cambio, las remesas que dejaron de llegar a Bolivia o que se iban por otros canales volverán a través del sistema financiero y espera que la gente que sacó sus dólares del banco, que los tiene en el colchón o los sacó del país, pueda volver a traerlos

“Entonces en líneas generales, la oferta para este año va a ser muy buena”, aseguró Espinoza.

Añadió que, a ello, se suma el hecho de que el precio del petróleo volvió a bajar casi a niveles de diciembre.

En el caso de las deudas, explicó que “no van a subir, la gran mayoría, el 99,3% de los créditos del sistema financiero está en bolivianos, por lo tanto, no tienen nada que ver con la cotización del dólar”,

Espinoza indicó que el Banco Central mantendrá mecanismos para evitar una volatilidad excesiva, entre ellos una banda máxima de diez centavos entre el precio de compra y venta, además de la posibilidad de intervenir en el mercado cuando sea necesario.

Asimismo, aseguró que con la nueva medida dejará de existir el mercado paralelo del dólar. «Ahora ya no tiene sentido que haya distintos tipos de cambio, el único tipo de cambio es el oficial… el mercado se va a unificar, eso también permite transparencia y previsibilidad para la gente», indicó.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí