El precio promedio del gas natural en el mercado interno es cinco veces menor respecto al precio de exportación a Brasil. Aún peor: si al Gobierno le tocara importar ese energético, tendría que pagar hasta diez veces más respecto al valor interno, lo que muestra el riesgo de una crisis energética mayor de aquí a unos años.
En la actualidad, la unidad energética del gas natural, aquel que llega por tubería a hogares, industrias y termoeléctricas, cuesta 1,30 dólares en Bolivia, cuando “debería estar mínimamente al Precio de Paridad de Exportación”, actualmente en $us 6,05.
“Ese mismo gas que sale del campo Huacaya, por ejemplo, y lo mandas al mercado interno, se paga regalías e IDH (Impuesto Directo a los Hidrocarburos) a $us 1,30, pero si ese gas lo exportas te paga regalías a $us 6. Ese debería ser el valor mínimo que tenga el gas natural para ser atractivo en el mercado interno”, es decir, para que las empresas tengan interés en explorar, explotar y vender dentro de Bolivia, explicó el analista en Hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez.
Sus datos provienen de fuentes oficiales.
El precio de $us 1,30 data de 2001; es decir, son más de 25 años y, a decir de Jubileo, corresponde realizar un ajuste no solo para atraer inversión en exploración, sino para desarrollar energías renovables.
“Ninguna hidroeléctrica, ninguna solar, pueden competir con termoeléctricas que generan electricidad con gas subsidiado”, advierte.
Hay plazos fatales si no se toman decisiones en el país. Según el cálculo de Raúl Velásquez y de otros expertos, “al paso que vamos, el 2028, el 2029, Bolivia va a tener que empezar a importar gas natural”.
“El precio del gas natural en el mercado interno es $us 1,30 la unidad energética; si lo tuvieras que importar hoy estarías pagando entre 10 y 12 dólares esa misma unidad energética”, avisa.
Lamentablemente, no es solo un problema de precio. En ese escenario, Bolivia tendría que competir con Brasil, Chile o países asiáticos por el gas natural argentino de Vaca Muerta, el yacimiento más próximo.
Adicionalmente, hay que considerar que Argentina no tiene excedente ni disponibilidad de transporte de gas natural entre mayo y septiembre, ya que en el invierno consume mucho más, remarca.
No se anima a calcular el impacto en los hogares ya que la tarifa varía según el consumo y hay categorías solidarias, pero está claro que habría un alza.
Nadie quiere un aumento de precios, pero advierte que no ocurrir, el escenario podría ser similar al que se vive ahora por la escasez de diésel y gasolina: filas en los surtidores y un mercado negro en auge.
Dado el incremento del precio del petróleo por el contexto internacional, el Gobierno volvió a subvencionar tanto diésel como gasolina.
Por eso, Jubileo considera que en el corto plazo hay que vincular el precio de todos los carburantes al precio internacional, establecer un fondo de estabilización de precios y dictar políticas sociales focalizadas.
TAREAS URGENTES
El analista en Hidrocarburos señala como tarea fundamental para Bolivia un avance “rápido en los proyectos de hidroeléctricas, medianas y pequeñas, principalmente, para poder compensar la generación eléctrica en el país”.
De acuerdo con datos oficiales, el 70% de la energía que consume Bolivia viene de termoeléctricas, que funcionan a gas; 28% de hidroeléctricas y el resto es cubierto por plantas solares y eólicas.
¿Hay riesgo de apagones? “Quiero pensar que no. Va a depender mucho de qué se hace. Ahora que está de moda el Mundial, va a depender mucho del resto del partido. Hay que jugar con hidroeléctricas, hay que generar las condiciones, ajustar el precio del gas. En ningún caso, la solución es fácil. Hace diez años había que hacer las cosas bien y no se hizo”, remata.
«BANDERAS ROJAS» EN HIDROCARBUROS
1. Falta de dólares. «Sin dólares esto no funciona porque en el corto plazo tenemos que seguir importando. Requieres precios reales para la importación».
2. Ajuste al precio del gas natural. «Hay que ajustar el precio del gas natural. A nadie nos gusta que nos ajusten precios, pero en este caso es eso o enfrentarte a futuro, ahí sí, a apagones».
3. Transporte público masivo. «El ciudadano va a dejar de usar su auto con la intensidad que lo usa actualmente y lo que vas a tratar de hacer es buscar una alternativa».
4. Nueva Ley de Hidrocarburos. «Si esta ley no es dialogada, si no es informada, no va a funcionar. Yo no digo que hayan consensos, pero sí es importante que la gente se sienta informada».
5. Seguridad jurídica. «Aunque tú pongas un artículo (en la ley) que diga ‘te juramos que nunca más vamos a quitarle la inversión a nadie’, mientras sigas escuchando ahí afuera ‘guerra civil’ o sigas viendo que a punta de bloqueos te obligan a abrogar una ley, no se genera seguridad jurídica».
Fuente: Raúl Velásquez, Fundación Jubileo
¿GAS COMO RENTA?
Raúl Velásquez
EXPERTO JUBILEO
Hay que devolverle al gas natural su cualidad energética y quitarle la de generador de renta”.






