El presidente de Argentina, Javier Milei, se desmarcó este sábado de las vinculaciones con el asesor Fernando Cerimedo, quien fue detenido en Bolivia tras ser imputado por tentativa de feminicidio a su pareja, Nadia Beller.
En medio de la polémica que salpica no solo al Gobierno boliviano sino también al de Argentina, Milei minimizó la relación con el estratega digital y enmarcó la situación en un complot coordinado por sectores de la oposición y gobiernos regionales.
“Es alguien que no forma parte del espacio, que no tiene vínculo con nosotros de ningún tipo y que dejamos de vincularnos en el ‘23″, aseguró el Jefe de Estado, restando importancia a la trayectoria previa del consultor.
Definió el paso de Cerimedo como un caso habitual dentro del sistema. “Usted sabe la cantidad de gente que se acerca a la política, entra y sale todo el tiempo”, señaló Milei en declaraciones citadas por Clarín.
Lejos de limitar sus declaraciones al plano policial, Milei sugirió que la repercusión del caso responde a una maniobra orquestada por adversarios políticos nacionales e internacionales.
Apuntó contra la diputada nacional Marcela Pagano, su pareja Franco Bindi, el expresidente boliviano Evo Morales; además, mencionó a Lula da Silva y al “castro-chavismo” como parte de una misma red de operaciones.
Para el Presidente argentino, las acciones dirigidas en contra de su gobierno en este escenario resultaron excesivas. «Esta vez lo hicieron de manera tan grosera que quedó demasiado en evidencia. Eso es la banda de delincuentes castrochavista que opera en la región y que hace verdaderamente desastres», concluyó.






