Producción de gas en Bolivia: “Las empresas del upstream no viven un auge, muy por el contrario aguantan un modelo cada vez menos sostenible”; el Estado adeuda cerca de USD 200 millones por contratos vigentes, afirma la CBHE.
En una entrevista exclusiva concedida a nuestro medio, el director ejecutivo de la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE), el reconocido abogado experto en Derecho de Oil & Gas, Iver von Borries revela la situación del sector.

Von Borries explicó al director del diario financiero Hilton Heredia que el modelo actual es cada vez menos sostenible.
Durante años se ha instalado la percepción de que las empresas dedicadas a la exploración y producción de gas natural en Bolivia atraviesan un período de bonanza gracias a los elevados precios internacionales de los hidrocarburos. Sin embargo, para el director ejecutivo de la CBHE, esa imagen dista mucho de la realidad.
“Es importante desmitificar la idea de que las empresas del upstream en Bolivia están viviendo un auge económico. La realidad es muy distinta. Son compañías que han soportado cerca de dos décadas de un régimen que, tras la nacionalización de los hidrocarburos mediante el Decreto Supremo 28701, modificó profundamente las condiciones de inversión y elevó significativamente la carga (entre el 82% y el 95%) que asumen los operadores”, afirma.

Pese a la crisis, las petroleras le ponen el hombro al país, según el ejecutivo de la CBHE.
Von Borries agrega que las empresas que mantienen contratos de servicios con YPFB —empresa que, por mandato constitucional, concentra la comercialización del gas natural— enfrentan un entorno de alta incertidumbre, elevada participación estatal en la renta petrolera y crecientes desafíos para justificar nuevas inversiones exploratorias.
A este escenario, añadió, se suma un problema financiero que afecta directamente la liquidez de las empresas. Según el ejecutivo, actualmente el Estado boliviano mantiene una deuda cercana a USD 200 millones con las compañías del sector por obligaciones derivadas de los contratos de servicios vigentes. Asimismo, señaló que existe una deuda histórica significativamente mayor, correspondiente a conceptos pendientes de conciliación con YPFB, cuya cuantificación definitiva continúa en proceso.
“Las cifras disponibles muestran una caída sostenida de las reservas, de la producción y de las exportaciones de gas, mientras los niveles de inversión en exploración permanecen muy por debajo de los registrados hace dos décadas. En ese contexto, hablar de empresas que reditúan no refleja la realidad del sector.”
El ejecutivo sostuvo que, pese a este escenario, las compañías continúan operando y sosteniendo una actividad estratégica para el país.
“Estas empresas han seguido poniéndole el hombro a Bolivia. Han mantenido la producción, el empleo, la transferencia de tecnología y una parte importante de los ingresos que históricamente recibió el Estado. Sin embargo, la sostenibilidad del sector exige recuperar la confianza de los inversionistas, garantizar seguridad jurídica, honrar oportunamente las obligaciones contractuales y construir un marco competitivo que permita atraer nuevas inversiones.”
Von Borries concluyó que la recuperación del potencial gasífero de Bolivia dependerá de la capacidad del país para generar condiciones que hagan nuevamente viable la exploración y producción de hidrocarburos, una actividad intensiva en capital, de alto riesgo y que requiere reglas claras y estables de largo plazo.






