Hilton Heredia G./ Sao Paulo
En un momento tenso para el Gobierno de Bolivia, los secretarios de Estado y Guerra de Estados Unidos, Marco Rubio y Pete Hegseth, se han pronunciado este jueves en apoyo a Rodrigo Paz y la democracia, frente al impacto de los bloqueos de caminos y la amenaza del “narcoterrorismo”. El diario financiero News Time (www.newstime.com.bo) anticipó hace unos días que EEUU está decidido a una luche sin tregua contra los narcotraficantes y terroristas que operan en Brasil y Bolivia y va ir tras los líderes que se dedican a esta actividad, entre ellos Evo Morales y otras ex altas autoridades del gobierno boliviano.
El apoyo surge cuando sectores sindicales, campesinos y evistas llevan un mes de bloqueo de caminos, que han afectado el abastecimiento, en demanda de la renuncia de Paz.

Marco Rubio, secretario de Estado de Donald Trump, habló con Paz para reafirmar el “compromiso inquebrantable” de Estados Unidos con la democracia de Bolivia y su Gobierno, en la “labor de reconstrucción del país tras veinte años de políticas socialistas fallidas”, según información oficial.

El Departamento de Estado tachó de “ilegales” los bloqueos de carreteras y denunció que están “destinados a desestabilizar la sociedad boliviana”.
Rubio anunció que Estados Unidos está intensificando el apoyo logístico a Bolivia, para ayudar a quienes se enfrentan a una grave escasez de alimentos y medicamentos debido a los bloqueos.
En el caso del Secretario de Guerra, Pete Hegseth, manifestó rechazó a “todo intento de derrocar al gobierno legítimo del presidente Rodrigo Paz en Bolivia».
Hegseth advirtió que “Estados Unidos está atento” y que Bolivia no debe permitir que vuelva el antiguo “dominio narcoterrorista en la región».
El Secretario de Guerra aseguró que continuará el apoyo a Bolivia, «para garantizar que se disuada a los narcoterroristas de lucrarse con la muerte y la destrucción en nuestro hemisferio».






