Los sectores movilizados contra el Gobierno anunciaron este domingo la radicalización de sus medidas de presión, pese a la profundización de la crisis de abastecimiento en La Paz y El Alto a causa de los bloqueos de carreteras, que persisten en seis departamentos. El gobierno del presidente Rodrigo Paz enfrenta la presión de definir si declarará o no el Estado de Excepción, cuya regulación ya aprobó la Asamblea Legislativa.
Las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba resolvieron en un ampliado de emergencia masificar los bloqueos en respuesta al operativo del sábado en San Julián, municipio cruceño donde la Policía intentó despejar la carretera a Beni y resultaron heridas 33 personas, entre civiles y efectivos del orden, uno de ellos con un disparo en la cabeza que afortunadamente no fue letal.
“Como Seis Federaciones, damos fuerza a la Central Obrera Boliviana (COB) y a los campesinos de la Túpac Katari. Los puntos de bloqueos los vamos a fortalecer”, anunció el dirigente Gastón Ledezma.
Para el miércoles 11 de junio está prevista una movilización masiva en el Trópico, agregó, tras la molestia que causó en la población los cortes de luz en la zona, la última entre la noche del sábado y el domingo.

Desde el norte de Potosí, el analista Andrés Gómez reportó que “vecinos de Pocoata, Norte de Potosí, informan que cinco buses llenos de campesino indígena originarios viajan a La Paz. ‘Están viajando con sus monteras de tinku; dicen que van a reforzar las movilizaciones en La Paz’, informó un vecino”, escribió en sus redes sociales.

La determinación de los cocaleros se suma a las resoluciones adoptadas el pasado viernes en Caracollo (Oruro) por el Pacto de Unidad Obrero Campesino, la organización que se creó para sacar a Paz del poder, que incluyen una marcha a La Paz y el cerco a la sede del Gobierno hasta que renuncie el Presidente, aunque la legitimidad de ese cabildo fue cuestionada por la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Oruro (Fsutco), que señaló que la convocatoria fue promovida por exdirigentes expulsados sin representación válida.
Entretanto, el impacto del conflicto sobre el abastecimiento se profundizó en los mercados de La Paz y El Alto. Las rutas hacia Oruro, Desaguadero, Laja y Copacabana permanecen cortadas, lo que afecta directamente la provisión de insumos básico. El pollo entero se cotiza entre 120 y 140 bolivianos en el mercado Rodríguez de La Paz; el maple de 30 huevos llega hasta 70 bolivianos; el kilo de costilla de res alcanza los 80 y algunos cortes de pulpa se ofertan hasta en 160. Verduras como el tomate y la zanahoria se venden a 14 bolivianos la libra, contra los 3 de hace un mes.
Las alcaldías de La Paz y El Alto pusieron en marcha puentes aéreos para trasladar carne de pollo desde Santa Cruz, con precios de 28 y 26 bolivianos el kilo respectivamente, pero la población advirtió que el volumen es insuficiente.
Paz, en sus redes sociales, informó la madrugada de este domingo que en los últimos días ingresaron más de 1 millón de litros de gasolina y 40.000 garrafas de gas. “Aún queda mucho por hacer”, reconoció al “al pueblo boliviano por la resistencia y la fortaleza en estos momentos difíciles”.
Con la Ley de Regulación del Estado de Excepción aprobada, la pregunta es si Paz activará esa herramienta para restablecer la circulación o seguirá negociando sector por sector para contener la escalada del conflicto.
BLOQUEOS
Según el sistema de transitabilidad de la ABC, este domingo persistían 82 puntos de bloqueos en seis departamentos, la mayoría en Cochabamba, en el día 38 del conflicto.






