La Central Obrera Boliviana (COB) se declaró en estado de emergencia por la situación política y económica del país y pidió al Gobierno que deje de emitir decretos que, según su dirigencia, perjudican a los sectores populares.
“La COB se ha declarado en estado de emergencia por todo el acontecer político-económico que vive nuestro país”, afirmó su secretario ejecutivo Mario Argollo, quien exigió al Gobierno “que de una vez por todas deje de sacar esos decretos que van en desmedro de la clase más empobrecida de este país”.
Argollo señaló que el encarecimiento de la canasta familiar, la subida de los servicios básicos y el incremento del precio del diésel golpean a la población.
Asimismo, indicó que el próximo debate sobre el incremento salarial deberá considerar la pérdida del poder adquisitivo hasta el 31 de diciembre. El Gobierno anunció reuniones con los sectores sociales para definir el monto del alza salarial de 2027.
“OPOSICIÓN QUE NO EXISTE”
“El respaldo es claro para que podamos ser esa oposición que hoy no existe en el Parlamento, esa oposición que no existe al Gobierno… en la calle, las dirigencias, federaciones y confederaciones”, afirmó al señalar que en ampliado se respaldó a los dirigentes y se les encargó recorrer los nueve departamentos para fortalecer la unidad.
Aclaró que esta posición tiene un carácter reivindicativo, en cumplimiento del mandato de “mantener la independencia política de clase”. Además, pidió al Gobierno que cese la persecución contra la dirigencia sindical y aseguró que sus acciones responden a resoluciones orgánicas de sus sectores.






