La Asamblea de la Cruceñidad reunió este jueves a sectores sociales y productivos de Santa Cruz para analizar la crisis de combustibles y definir una postura conjunta frente al Gobierno. Al cierre del encuentro, el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, afirmó que “vamos a seguir trabajando para que el Gobierno entienda que la única forma de salir de esta crisis es trabajando juntos”.

Durante su intervención, el dirigente cívico emplazó al nivel central a dar respuestas concretas y remarcó la necesidad de devolver competencias a las regiones. “Exigimos la restitución de competencias y la transferencia de las facultades asignadas a las Gobernaciones, municipios y universidades en temas de salud, educación e infraestructura, junto a los ítems y recursos cercenados a las regiones”, sostuvo.

En el plano económico, Cochamanidis propuso cambios estructurales en la distribución de recursos. Planteó la incorporación del esquema “50/50” en el Presupuesto General del Estado (PGE) 2027, de modo que la mitad de los ingresos generados en cada región permanezca en los departamentos para su administración local.

Uno de los puntos centrales fue el desabastecimiento de carburantes. El líder cívico demandó “la liberación total de la importación, distribución y comercialización de combustibles en todos los surtidores del país”, además de la eliminación de impuestos para abaratar costos. También pidió romper el monopolio de YPFB y la ANH para impulsar biocombustibles y la exploración hidrocarburífera.
El pronunciamiento incluyó un llamado a la representación legislativa. Cochamanidis exigió a la Brigada parlamentaria cruceña priorizar los intereses regionales “y olvidarse de los colores políticos”, extendiendo el pedido a otras regiones del país.
Finalmente, la Asamblea fijó un plazo para que el Ejecutivo atienda sus demandas. Cochamanidis advirtió que “en caso de que el Gobierno no atienda las demandas, el 10 de octubre, el día de la democracia, será el día en que comenzarán las movilizaciones en las calles”. En esa línea, remarcó que “ese día estaremos en las calles y si es necesario haremos un Cabildo”, tras quedar facultado para coordinar medidas escalonadas de presión, incluso bajo una lógica de autonomía de facto.






