El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, ratificó que la implementación del modelo 50/50 sería gradual y demandaría tiempo. La autoridad se refirió al tema en medio de la polémica por la propuesta de redistribuir el 1% de la coparticipación tributaria a las gobernaciones.
“Estamos iniciando un proceso que va a tomar mucho tiempo. ¿Cuánto tiempo ha tomado la autonomía? ¿Cuánto tiempo ha tomado la descentralización, la Participación Popular? No tener esto en perspectiva es desconocer la historia del país”, manifestó, según una nota de prensa del Ministerio de la Presidencia.

Los gobernadores de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija expresaron su rechazo a la propuesta gubernamental. Consideraron que el porcentaje ofrecido resultaba insuficiente para cubrir las obligaciones y los planes de desarrollo de sus regiones.

Las autoridades departamentales también cuestionaron que el 1% respondiera a las necesidades de financiamiento para fortalecer las autonomías y avanzar hacia el modelo 50/50 comprometido por el Gobierno.
Al respecto, Aramayo señaló que el proceso “tiene que avanzar de forma gradual” y remarcó la necesidad de actuar con “responsabilidad fiscal”, debido a la situación económica que atravesaba el país.
El ministro explicó que la propuesta también contemplaba mecanismos para fortalecer los ingresos propios de las gobernaciones. Entre ellos, mencionó la posibilidad de aplicar sobretasas sobre determinados tributos y retener esos recursos mediante una mayor eficiencia en la recaudación.
Según la explicación oficial, este mecanismo permitiría reconocer el esfuerzo fiscal de cada gobierno departamental y ampliar sus fuentes de financiamiento.
“Esta arquitectura está mostrando esta vocación de empezar a avanzar en este camino, que hay que ir recorriendo gradualmente”, añadió Aramayo.
La discusión sobre el 50/50 se mantenía abierta entre el Gobierno y las autoridades departamentales, que planteaban mayores recursos para asumir sus competencias y consolidar el proceso autonómico.






