El jefe policial Erick Correa, con mandamiento de aprehensión por el caso Marset, se declaró este lunes perseguido político y aseguró que solo se presentará ante la justicia si tiene garantías.

En una entrevista exclusiva con CORREO DEL SUR, asegura que el video que circula, mostrando personas que sacan maletas de la casa del narcotraficate uruguayo Marset, fue editado; identifica a los implicados y revela conversaciones con el jefe de Inteligencia Óscar Fernando Moreno, a quien le pide decir su verdad. Asegura que puso todo en un informe y revela también que sus señalamientos y sospechas eran de conocimiento del Comandante General de la Policía.

Tiene fotografías, audios y otras pruebas que piensa hacerlas públicas y presentarlas ante las autoridades, siempre que se le concedan garantías.

“Mi persona sí se va a presentar ante las autoridades, siempre y cuando se garantice un debido proceso, se garantice mi derecho a poder defenderme con toda la evidencia que yo tengo para poder demostrar mi inocencia, y también que pare toda esa persecución que está sufriendo mi persona y mi entorno familiar”, expresa.

Relata que firmó en el Comando General un viernes y que al día siguiente allanaron su domicilio. “Realizan un allanamiento en mi inmueble, en mi domicilio, en horas extraordinarias, con ruptura de candados, precintos, como si yo fuera parte de una organización criminal, que no es así”, asegura al señalar que tiene 25 años de carrera y que, hasta ahora, no fue procesado disciplinaria ni penalmente.

“Por eso es que ahora me he declarado en la clandestinidad. Y pido a las autoridades de que temo por mi vida, por la seguridad de mi familia”, agrega.

Tiene videos y audios en su dispositivo original. Agrega que entregará el mismo “para que sea sometido a cualquier pericia” cuando se le garantice poder presentar sus pruebas.

Como mediadores propone a organismos de Derechos Humanos y al Defensor del Pueblo, mientras que a los legisladores les pide garantizar que se cumpla un debido proceso. “Pienso que es una consigna tenernos silenciados, encarcelándonos, o incluso tal vez ir más allá, ¿no? Porque nosotros somos hombres de inteligencia que manejamos mucha información, yo he trabajado casi 20 años de mi carrera en el sistema de inteligencia”, sostiene.

Correa explica que su temor comenzó durante el operativo y se amplió después. “Teníamos miedo de que se delaten nuestras identidades, pero la Fiscalía, a los días de haber hecho la operación, ya sabían quiénes éramos. Posteriormente, el miedo era más a que estas organizaciones criminales, al saber ya nuestras identidades, tomen alguna represalia en contra de nosotros”. Añade que quienes debían garantizar su seguridad “son las que directamente nos increpan”.

Correa usó un barbijo durante la entrevista y lo explica así, quebrándose a momentos: “Si bien ya mi identidad ha sido delatada, mi rostro, ante la sociedad, ante las organizaciones criminales, por lo menos quiero cuidarme de algo, protegerme de algo”.

Dirige un mensaje a los demás efectivos que participaron en la captura, que calculó en 50. “Apersónense a la Fiscalía, vayan en calidad de testigos, digan su verdad, digan lo que ha ocurrido ese día. Si no quieren estar en la situación en la que estamos nosotros. A nosotros nunca nos han notificado sobre este hecho. Directamente han sacado mandamiento de aprehensión por esa publicación, no corran ese mismo riesgo”, afirma.

 

 

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