La Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur) expresó su rechazo a la decisión del Gobierno de cerrar el Ministerio de Turismo, al considerar que representa un retroceso para el desarrollo del sector y pone en riesgo las iniciativas que se encontraban en marcha.
«Una pena, un día negro para el turismo», dijo el presidente de Cabotur, Luis Ampuero, a tiempo de afirmar que el sector recibió la medida con «desolación, sorpresa y frustración», debido a que la creación del ministerio había sido presentada como parte de una estrategia para convertir al turismo en uno de los pilares de la economía nacional.
«Creemos que todo eso ha quedado aplastado. Lamentablemente, el turismo vuelve a ser la Cenicienta», sostuvo.
Según Ampuero, la desaparición de la cartera ministerial implica que el turismo será nuevamente relegado a una agencia, cuya estructura, recursos y competencias aún se desconocen.






