La región del Trópico de Cochabamba se encuentra en un estado de máxima alerta tras la instalación de una vigilia de las Seis Federaciones en el municipio de Chimoré. La medida, que comenzó la noche del miércoles, tiene como objetivo principal impedir el ingreso del presidente Rodrigo Paz a la zona, quien supuestamente tenía previsto asistir a un acto de graduación en el centro de entrenamiento policial “Garras del Valor”.
Desde la avenida Panamericana, frente a las instalaciones de “Garras del Valor”, dirigentes de la Federación Chimoré y la Federación Carrasco Tropical encabezaron la movilización. Durante una conferencia de prensa nocturna, Michael Rojas, secretario general de la Federación Chimoré, lanzó una advertencia ante la posible llegada del mandatario, calificándola como una “provocación”.
“Nosotros levantamos las manos y no nos hacemos responsables de lo que pueda pasar ante la molestia de muchos de nuestros hermanos y hermanas”, sentenció Rojas, señalando que el rechazo es generalizado debido a las políticas económicas del Ejecutivo.
“Es un enemigo del pueblo”
La tensión continuó esta mañana a través de los micrófonos de la radio de Evo Morales en Chapare, donde Víctor Mencía, secretario general de la Federación Trópico, ratificó el rechazo absoluto a la presencia gubernamental. Mencía calificó al gobierno de Rodrigo Paz como un “narcogobierno” y un “enemigo del pueblo boliviano”, cuestionando la moral de las autoridades para visitar la región mientras acusan al sector de “narcoterrorismo”.
Mencía también denunció una “persecución política permanente” contra los dirigentes y el líder cocalero Evo Morales, asegurando que el actual mandatario busca “intimidar y acallar al pueblo boliviano” mediante estados de excepción y órdenes de aprehensión. Por estas razones, el dirigente declaró al presidente como “persona no grata” en el Trópico.
Crisis económica como detonante
Las bases cocaleras mantienen que su queja no solo radica en lo político, sino también en la situación económica. Los dirigentes denunciaron la devaluación del boliviano, mencionando que el dólar oficial alcanzó los Bs 10,10. Asimismo, reclamaron por la persistente escasez de combustible y gas, factores que incrementaron el amlestar en la población local.
“Estamos en contra de este gobierno que realmente nos está llevando a esta situación económica, nos va a llevar a una hambruna”, afirmó Gastón Ledesma, representante de la Federación Carrasco, aclarando que la protesta no es contra la Policía o el Ejército, sino específicamente contra la gestión de Paz.
Pese a la movilización y las advertencias, fuentes gubernamentales informaron a los medios de comunicación que el presidente no tendría previsto asistir al evento programado para este jueves en Chimoré. La vigilia, sin embargo, se mantiene ante cualquier movimiento en la zona.
La movilización surge días después de que la Fiscalía de Santa Cruz admitiera una demanda encontra de Morales, Mario Argollo (COB) y Vicente Salazar (Túpac Katari) señalados como impulsores de los bloqueos que parallizaron el país por más de 50 días. Salazar, fue enviado a Chonchocoro por seis meses. Mientras, sectores y actores políticos reclaman por acciones contra Morales, sobre quien ya pesaba una orden de aprehensión por trata de personas.






