La inflación en Bolivia acumuló un 2,62% durante los primeros cinco meses de 2026, luego de que en mayo se registrara un incremento del 2,13% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la variación mensual más elevada en lo que va del año.
El dato fue dado a conocer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en un escenario marcado por conflictos sociales y bloqueos que complicaron el suministro de productos en distintos puntos del país, siendo el departamento de La Paz uno de los más golpeados por estas restricciones.

El resultado de mayo marca además un cambio en la tendencia inflacionaria, ya que se rompe la racha de dos meses consecutivos con variaciones negativas. Con este repunte, la inflación interanual se elevó al 12,51%, reflejando una presión sostenida sobre los precios.

De acuerdo con el reporte oficial, el comportamiento del IPC estuvo influido principalmente por el encarecimiento de productos básicos de la canasta familiar, en un contexto donde las dificultades de transporte limitaron la llegada regular de alimentos a los mercados.
“La variación positiva de 2,13%, registrada en mayo 2026 se explica por el incremento de precios reportado en las siguientes conurbaciones y ciudades capitales: Conurbación La Paz 5,41%; Tarija 2,20%; Oruro 1,47%; Potosí 1,11%; Cobija 1,05%; Trinidad 0,72% y Sucre 0,46%”, señala el informe del INE.
Entre los productos que más incidieron en el aumento del índice figuran la carne de res sin hueso, el tomate, la carne de pollo, la carne de res con hueso, la zanahoria y el plátano o banano, alimentos cuya distribución se vio afectada por los bloqueos en carreteras.
En las últimas semanas, distintos sectores ya habían alertado sobre dificultades en el transporte de mercancías, así como sobre el incremento de precios en los mercados, especialmente en regiones bajo presión por las movilizaciones.
Por categorías de gasto, el mayor impacto inflacionario provino de alimentos y bebidas no alcohólicas, seguido por el consumo fuera del hogar, salud, bebidas alcohólicas y tabaco, comunicaciones, vivienda y servicios básicos, recreación y cultura, además del transporte.






