La tragedia ocurrida en Santa Fe de Yapacaní, en el departamento de Santa Cruz, derivó en una escalada de violencia que incluyó el intento de toma de un cuartel de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar), según informó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
El hecho inicial fue un accidente de tránsito protagonizado por un vehículo de Umopar que realizaba el relevo de dos efectivos hacia el municipio de San Carlos. El impacto dejó como saldo la muerte de una mujer y una menor, lo que generó una reacción violenta en la zona.
“Tras la colisión, personas de la zona tuvieron una reacción violenta y hubo dificultades para trasladar los cuerpos. Una camioneta particular se ofreció y pudo llevarlos hasta un hospital”, explicó la autoridad.
La tensión aumentó cuando un grupo de personas incendió los vehículos donde se encontraban los dos sargentos involucrados en el accidente, quienes ya habían sido trasladados a un centro médico. Ambos fueron aprehendidos y puestos a disposición del Ministerio Público.

“Ambos sargentos acompañaron a los heridos y fallecidos; fueron aprehendidos ahí mismo y trasladados a otra localidad para ser puestos a disposición del Ministerio Público. Ahí se va a actuar con transparencia”, afirmó Justiniano.

Horas después, se registró un nuevo episodio violento. “Se organizaron e intentaron tomar el cuartel”, señaló el viceministro, al referirse al intento de ingreso forzado a instalaciones de Umopar, hecho que derivó en enfrentamientos y dejó una tercera víctima fatal.
Justiniano aseguró que los efectivos encargados del resguardo tenían la instrucción de no utilizar armas de fuego, sino únicamente agentes disuasivos. “Había una instrucción muy clara de no utilizar armas de fuego (…) y ellos tenían la instrucción de utilizar gases lacrimógenos”, sostuvo.
Sobre la tercera muerte, indicó que el caso sigue en investigación. “Ya se realizó la autopsia, se le extrajo el proyectil y eso será objeto de peritaje para establecer qué tipo de proyectil es”, precisó.
Las autoridades continúan indagando todos los hechos registrados en Yapacaní, donde persiste un clima de tensión tras la cadena de incidentes.






