Hilton Heredia García
Cambios y ajuste de cinturones con la nueva Ley de Hidrocarburos. El impacto económico proyectado por el nuevo rol de YPFB y la reforma fiscal se sentirá de forma muy distinta según la realidad geológica y productiva de cada región.

Los departamentos de Tarija, Santa Cruz y Chuquisaca enfrentan el desafío más severo a corto plazo, mientras que Cochabamba y las regiones no productoras vivirán una reconfiguración de sus presupuestos. Un análisis de fondo efectuado por el exviceministro de Industrialización y analista energético, William Donaire revela la situación de cada uno de las regiones.

1. Tarija: El fin de la «Era Dorada» y urgencia de transición
Tarija (histórico gigante del gas por campos como Sábalo o San Alberto) experimenta la caída más drástica. En años recientes, la gobernación reportó caídas drásticas en sus ingresos (recibiendo poco más de Bs 254 millones por regalías en 2025).
* A corto plazo: El nuevo rol de YPFB no detendrá la declinación natural de sus mega-campos maduros de forma inmediata. Al migrar los nuevos incentivos hacia contratos del 50%, Tarija no verá una recuperación presupuestaria rápida.
* Proyección: El departamento se ve obligado a dejar la «dependencia del gas» y buscar alianzas con la YPFB de rol «socio-productor» para reactivar pequeños bloques adyacentes o recursos contingentes que mitiguen el desplome fiscal.

2. Santa Cruz: Resiliencia económica y nuevos horizontes
Santa Cruz ha sobrellevado mejor la crisis debido a su diversificación económica (agroindustria) y al aporte de campos estables como Incahuasi.
* A corto plazo: Sus ingresos por regalías bajaron a unos 66.2 millones de dólares en 2025. El modelo flexible del nuevo rol de YPFB golpeará las finanzas iniciales del departamento si se reduce la tasa impositiva.
* Proyección: Es la región con mayor potencial de beneficio a mediano plazo. Santa Cruz cuenta con el ecosistema logístico y las condiciones ideales para atraer los $us 1.300 millones en inversión privada bajo la nueva ley. Nuevas exploraciones bajo el régimen tributario flexible reactivarán sus regalías antes que en otras regiones.
3. Chuquisaca: Presión fiscal extrema
Chuquisaca se encuentra en una situación fiscal sumamente vulnerable. Sus ingresos por regalías hidrocarburíferas sufrieron un desplome acumulado cercano al 43%, pasando de Bs 118,9 millones en 2024 a solo Bs 67,5 millones proyectados para 2026.
* A corto plazo: Cualquier reducción impositiva inicial en nuevos contratos (pasar del modelo del 82% al 50%) asfixiará aún más las finanzas de la Gobernación y los municipios chuquisaqueños, limitando su liquidez física para inversión pública.
* Proyección: Depende críticamente de que el nuevo rol de YPFB destine pozos exploratorios exitosos en áreas compartidas o nuevas para compensar su actual recesión energética.
4. Cochabamba: De productor a nodo de refinación y transporte
Cochabamba ha dejado de ser un gran productor de gas para consolidarse como un centro logístico e industrializado (refinería Gualberto Villarroel y planta de Urea de Bulo Bulo).
* A corto plazo: El impacto en sus regalías directas es mínimo debido a su baja producción actual en comparación con el sur del país.
* Proyección: Como YPFB mantendrá el monopolio del transporte por ductos y plantas de refinamiento, Cochabamba se beneficiará indirectamente. Si el nuevo rol agregador de YPFB logra que privados inyecten más gas a la red nacional, las plantas industriales de Cochabamba asegurarán materia prima barata para operar a máxima capacidad.

5. Departamentos No Productores (La Paz, Oruro, Potosí, Beni, Pando)
Estas regiones no perciben regalías petroleras directas del 11%, pero dependen enteramente del IDH Coparticipado para financiar universidades, seguridad y salud local.
* A corto plazo: El riesgo es alto. Si la recaudación general del IDH nacional se contrae por el cambio impositivo hacia el 50%, alcaldías de ciudades como El Alto, Oruro o Potosí verán recortes automáticos en sus techos presupuestarios.
* Proyección histórica (El caso del Norte): La única excepción a futuro podría ser La Paz. Si los esfuerzos de YPFB en el norte paceño (como el proyecto Mayaya Centro) confirman reservas comerciales masivas bajo el nuevo esquema legal, La Paz pasará de ser un consumidor a convertirse en un nuevo departamento productor con derecho a su propia regalía del 11%.
⚖️ Balance final
A corto plazo, el paso de YPFB a un rol agregador flexible obligará a todas las regiones a ajustarse el cinturón debido a la caída inicial de la renta impositiva. La viabilidad económica de municipios y gobernaciones dependerá enteramente de la velocidad con la que las operadoras privadas empiecen a perforar y extraer nuevos volúmenes de gas bajo el nuevo marco legal, a partir del año 2030.






