Siete personas fueron asesinadas en menos de 24 horas en tres ataques que no tienen relación entre sí. Todos los casos están en investigación en los departamentos de Santa Cruz y Cochabamba, aunque la mayor cantidad se registró en el oriente, donde cinco personas murieron en circunstancias violentas; el último crimen se conoció este jueves, cuando se encontraron dos cuerpos decapitados en el municipio de Yapacaní.
El subcomandante departamental de la Policía, Juan Carlos Revollo, indicó que, en este último caso, las dos víctimas son varones y fueron reportadas por los pobladores de aquella región de Santa Cruz.
Este jueves también se reportó el asesinato del conductor de una línea de transporte cuyo cuerpo fue hallado en una quebrada de la comunidad de Falsuri, en la ruta hacia Cocapata, en Cochabamba. De acuerdo a un reporte policial preliminar, el crimen está vinculado al transporte de sustancias controladas y hay dos personas aprehendidas, que inicialmente fueron capturadas por los comunarios.
Por otro lado, subieron a cuatro los fallecidos por el ataque del miércoles a la propiedad rural “Campo Nuevo” en San Matías. Según el comandante de la Policía en Santa Cruz, David Gómez, cuatro extranjeros atacaron a los trabajadores del lugar cuando buscaban al propietario y su hijo.
DECAPITADOS
La Fiscalía identificó a Bismar Ademar Gámez Vaca, de 25 años, y Matías Andy Tapia Esteves, de 22, como los jóvenes decapitados en una comunidad de Yapacaní y confirmó que las primeras investigaciones apuntan a que fueron asesinados en otro sitio. Luego, dejaron sus cuerpos en un camino rural junto a una nota con amenazas dirigidas a presuntos secuestradores y ladrones de autos.
Los cuerpos, ahora en la morgue judicial, estaban maniatados y con la cabeza separada del resto de las extremidades.
El fiscal asignado al caso, David Soliz, informó que hasta este jueves no se había establecido si estos jóvenes registraban antecedentes ni el lugar exacto donde fueron asesinados. Sin embargo, dijo que los primeros indicios permiten presumir que el crimen ocurrió en otro escenario.
MENSAJE
En Yapacaní, los investigadores hallaron una hoja deteriorada con un mensaje que ahora forma parte de las evidencias del caso de los dos jóvenes decapitados. “Para todo secuestrador, va a acabar así y para roba-autos”, se leía en la nota encontrada junto a los cadáveres.






