El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, explicó que las largas filas a las afueras de la refinería de Palmasola en Santa Cruz se debe un tema logístico en el almacenaje, ya que el almacenaje se encuentran a niveles máximos y se está reacomodando la distribución de los carburantes.

“Todo lo que significa la gestión de planta, de ducto y de almacenaje están en niveles máximos y dentro de eso se está reacomodando la logística”, idijo Akly.

Además, señaló que según el monitoreo de YPFB, son aproximadamente 300 cisternas las que se encuentran en espera.
Aseguró que al iniciar la gestión, las plantas solo contaban con un día de autonomía; sin embargo, “actualmente tienen nueve y por ello es que se encuentra lleno el almacenaje”. Por ello, el ejecutivo señaló que se reacomodará la logística, para realizar el envío de carburante según la demanda, ya que llega tanto diésel como gasolina.

Los conductores de cisterna más temprano reclamaron que llevan 24 días de fila esperando descargar el carburante y que son más de 700 cisternas las que esperan en las afueras de YPFB. Además, aseguraban que esta situación se registra desde el 27 de enero según los choferes.
“Han puesto la excusa de que el diésel y la gasolina eran sucia, ese es un tema que a nosotros… Estamos parados días acá con los camiones cargados y la gasolina se evapora y las mermas nos la cobran al precio internacional. Por las temperaturas altas que están en este momento, la gasolina se esfuma”, lamentó uno de los conductores.






