El expresidente Jorge Tuto Quiroga cuestionó los “traspiés” del Banco Central de Bolivia (BCB) y del Ministerio de Economía respecto a la invalidez total o temporal de billetes de la Serie B transportados en el avión siniestrado, y afirmó que la situación está trasladando a la ciudadanía la responsabilidad de identificar billetes legales e ilegales.
A través de un extenso mensaje difundido en sus redes sociales, el líder opositor expresó su preocupación por lo que considera versiones oficiales cambiantes en torno a los billetes de 50, 20 y 10 bolivianos.
Señaló que inicialmente se informó que no tenían valor legal por no haber sido monetizados o por carecer de número de serie; posteriormente, que los de la Serie B no tendrían validez; luego, que solo algunos quedarían invalidados; y más tarde, que no valdrían durante el fin de semana, pero sí desde el lunes.
Quiroga observó que estas variaciones generaron confusión tanto en los medios de comunicación como en la población. También cuestionó la información oficial que señala que los billetes de la Serie B en circulación antes del accidente mantienen su validez, pero no aquellos que formaban parte del lote siniestrado.

Asimismo, puso en duda el monto reportado por el BCB sobre el dinero afectado en el accidente, cifrado en 17,5 millones de piezas. Según indicó, una revisión de los rangos y números de serie difundidos permitiría estimar que el total de las piezas involucradas superaría los 46 millones de bolivianos.

El exmandatario también preguntó por qué los billetes fueron incinerados y pidió que las autoridades aclaren si el número de piezas es mayor al informado o si corresponde corregir los rangos de numeración difundidos.

A raíz de estos hechos, considera que el cambio de gobierno no trajo un cambio de proveedores ni de combustible, ni de billetes; ni de manejo del oro, ni de financiamiento del BCB y pidió que expliquen por qué las autoridades de gobierno siguen usando los contratos e incurriendo en las prácticas del encarcelado, expresidente Luis Arce.
En su criterio, la falta de información clara complica las actividades cotidianas de compradores, comerciantes, transportistas y trabajadores, quienes -dijo- se ven obligados a revisar largas listas de rangos invalidados o a depender del teléfono celular para verificar billetes en transacciones rutinarias.
“Los ciudadanos estarán de policías de billetes legales o ilegales, discutiendo por números de serie para evitar quedarse con papel inservible”, manifestó. Pidió al Banco Central implementar un sistema de canje o intercambio de billetes que sea sencillo y no traslade mayores dificultades a la población.






