La intervención se desarrolló el 16 de enero en dos frentes. En una zona boscosa rural de Itaituba, en el estado de Pará, los agentes localizaron 500 kilos de cocaína ocultos a un costado de una pista de aterrizaje clandestina. Horas más tarde, tras registros continuos, fue aprehendido un hombre de 48 años en Sinop, estado de Mato Grosso, donde también se confiscó la aeronave que habría sido utilizada para el transporte ilícito.
La operación, que se extendió por más de 12 horas, movilizó a equipos de la Policía Federal, el Grupo Especial de Fronteras (Gefron), el Centro Integrado de Operaciones Aéreas (Ciopaer) y unidades de la Policía Militar de Mato Grosso, con anuencia y coordinación de las autoridades policiales de Pará.
De acuerdo con informes de inteligencia, la droga habría ingresado desde Bolivia y fue descargada cerca de la pista clandestina para su posterior traslado aéreo. La aeronave interceptada en Sinop —a unos 500 kilómetros de Cuiabá— iba a ser empleada para recoger la carga, según detallaron fuentes oficiales.
Las autoridades destacaron que el decomiso debilita la logística aérea de las organizaciones criminales en la región amazónica y refuerza la cooperación interinstitucional entre estados brasileños. El detenido quedó a disposición de la justicia, mientras continúan las investigaciones para identificar a otros implicados y desarticular la red responsable del envío./ED






