Es todo un vía crucis. Es una tormenta, un infierno, pero tarde o temprano tiene que solucionarse. Los reconocidos empresarios y hermanos Carlos Alberto y Jorge Antonio Terrazas Cortez viven sus peores días a raíz de una denuncia familiar de parte de su propia madre y una hermana. Los fines  son netamente económicos.

Una investigación del diario financiero News Time revela datos del proceso y que afecta principalmente a la madre de tercera edad y su hija. Hace unos días ambas denunciantes señalaron a través de redes sociales y algunos medios periodísticos, ser víctimas de un hostigamiento judicial orquestado por sus propios familiares (hijos), quienes supuestamente buscan despojarlas de su patrimonio. Pero la historia apenas comienza.

De acuerdo con la madre y su hija, cursan en los estrados judiciales, un supuesto plan que se viene gestando desde hace varios años.

Según ellas, durante este tiempo, los hermanos Carlos Alberto y Jorge Antonio Terrazas Cortez han promovido diversos procesos judiciales contra su madre, Nancy Cortez viuda de Terrazas, y su hermana, Jean Carla Terrazas Cortez, con el propósito de impedir la revisión de las cuentas de las empresas familiares y evitar una auditoría sobre la administración que ambos varones ejercen. Empero, hay otra Verdad.

La familia Terrazas Cortez salió a luz pública este martes en busca de restablecer la verdad frente a versiones parciales que omiten información esencial.

Lejos de la imagen presentada mediáticamente, la realidad que enfrenta Carlos Alberto Terrazas ha sido la de un prolongado vía crucis emocional y judicial.

Durante los últimos años ha sido objeto de una serie de procesos iniciados por su hermana Jean Carla Terrazas Cortez, generando un hostigamiento constante que ha afectado su vida personal, su entorno familiar y su estabilidad emocional. Sin embargo, estas circunstancias —que son claves para entender la dimensión real del conflicto— han sido ignoradas por las publicaciones recientes, que presentan una narrativa sesgada centrada en una supuesta “apropiación dolosa de bienes” sin respaldo documental ni jurídico.

Según documentos judiciales a los que tuvo acceso el diario financiero, la verdad es otra, pues las partes involucradas —Carlos Alberto, su madre Nancy Cortez de Terrazas y su hermana Jean Carla— alcanzaron acuerdos formales, notariados y plenamente válidos, destinados precisamente a evitar disputas y garantizar una distribución justa y transparente del patrimonio familiar y societario.

El Primer Acuerdo Definitivo, suscrito el 19 de octubre de 2022, estableció tres grupos de bienes —A, B y C— adjudicados de forma equitativa entre los tres hijos: Jorge Antonio, Carlos Alberto y Jean Carla Terrazas Cortez.

Asimismo, Nancy Cortez de Terrazas recibió varios inmuebles, incluyendo departamentos en el Edificio Magnum, una casa en Equipetrol y nichos en el Cementerio Las Misiones, como parte de su anticipo de legítima.

El acuerdo dispuso que cada beneficiario asumiera los gastos de transferencia de los bienes adjudicados, reconociera lo recibido como anticipo de legítima y renunciara expresamente a futuros reclamos.

También se establecieron sanciones económicas por incumplimiento y se prohibió a la empresa familiar Inversiones Terrazas Cortez S.R.L. realizar nuevas ventas desde el 1 de noviembre de 2022, garantizando así la protección del patrimonio común.

Posteriormente, el 4 de noviembre de 2022, las partes firmaron una Adenda al Primer Acuerdo Definitivo, mediante la cual se ajustaron las transferencias efectuadas, manteniendo la validez general del acuerdo inicial. En dicha adenda se ratificó que los bienes de Nancy Cortez permanecieran a su nombre; que los bienes de Jorge Antonio se transfirieran a su titularidad; que los bienes de Carlos Alberto pasaran a favor de sus hijos Andrea Natalia, José Carlos y Carla Tatiana Terrazas Balcázar; y que los de Jean Carla se mantuvieran en su nombre, salvo los del grupo C, destinados a Alejandro André Chileno Terrazas.

Ambos instrumentos, firmados libre y voluntariamente por todas las partes, reflejan un consenso familiar documentado, legal y plenamente vigente. Por tanto, las acusaciones mediáticas que sugieren apropiación indebida de bienes carecen de sustento jurídico y desconocen la existencia de acuerdos legalmente validados y ejecutados.

Lo que molesta a la familia Terrazas Cortez, es que ciertos medios de comunicación hayan difundido versiones incompletas sin verificar la documentación notarial, afectando la imagen y la honra del empresario Carlos Terrazas, que ha actuado dentro del marco de la legalidad.

En síntesis, Carlos Terrazas no es autor de despojo alguno, sino una persona que ha intentado cumplir con los compromisos asumidos en un marco de respeto y conciliación. Las pruebas documentales demuestran que las acciones emprendidas por él fueron transparentes, reguladas y de conocimiento de todas las partes involucradas, incluyendo su madre.

La familia Terrazas Cortez hace un llamado a la responsabilidad mediática y a la objetividad informativa. Detrás de los titulares hay una historia humana marcada por el sufrimiento, la división y la búsqueda de soluciones pacíficas dentro de la ley.

Por ello, la familia afectada, exhorta a la ciudadanía y a los medios a considerar el contexto completo y los documentos firmados antes de emitir juicios anticipados.

“La justicia no se construye sobre versiones parciales, sino sobre hechos verificables. La historia de Carlos Terrazas no es la de un agresor patrimonial, sino la de un hijo y padre que, en medio de la adversidad y el desgaste emocional, ha optado por el camino de la legalidad, la conciliación y el respeto”, resume una nota de los afectados.

Además la familia reafirma su compromiso con la verdad, la transparencia y la dignidad, recordando que ningún conflicto familiar debe ser convertido en espectáculo mediático a costa de la honra de sus integrantes.

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