Por Lic. Lisa Lewin de Céspedes.

En el actual proceso electoral municipal, una pregunta empieza a cobrar relevancia entre la ciudadanía:

¿Cuántos candidatos han acudido realmente a conocer la situación económica y financiera de la Alcaldía a la que aspiran dirigir?

La respuesta a esta interrogante se convierte en un indicador clave del nivel de responsabilidad y seriedad con el que los aspirantes están construyendo sus propuestas. Conocer el estado real de las finanzas municipales no es un gesto simbólico, sino un paso fundamental para realizar un diagnóstico adecuado y presentar un Plan de Gobierno viable y coherente con la realidad institucional.

El diagnóstico no es opcional
Elaborar un diagnóstico de la situación económica, financiera y administrativa del municipio es una obligación ética y técnica del candidato.

Proponer proyectos sin conocer los recursos disponibles, las deudas existentes o los compromisos asumidos puede generar expectativas irreales y futuras frustraciones en la gestión pública.

Un Plan de Gobierno serio debe partir del conocimiento claro de la realidad municipal.

En ese sentido, la disposición de los candidatos para informarse refleja su compromiso con una gestión responsable y planificada.

Transparencia:

Responsabilidad de la autoridad saliente
Así como los candidatos tienen el deber de informarse, la autoridad municipal saliente tiene la responsabilidad institucional de atender, facilitar y garantizar el acceso a la información económica y financiera de la Alcaldía. La transparencia en este proceso no solo fortalece la democracia, sino que asegura una transición ordenada y basada en datos reales.

La disponibilidad del equipo técnico municipal para brindar información clara y oportuna a quienes la soliciten es una señal de institucionalidad, apertura y respeto por el proceso democrático.

Una señal para la ciudadanía
Saber qué candidatos han mostrado interés en conocer la situación real del municipio permite a la ciudadanía evaluar quiénes están construyendo propuestas sobre bases técnicas y quiénes solo repiten promesas sin sustento.

Más allá de los discursos de campaña, el compromiso con el diagnóstico y la transparencia marca la diferencia entre una candidatura improvisada y una verdaderamente preparada para asumir la gestión municipal.

Elegir con información
La ciudadanía tiene derecho a exigir propuestas responsables, pero también a observar las acciones previas de los candidatos.

Conocer la realidad económica del municipio no es un favor ni un trámite, es el primer paso para gobernar con responsabilidad.

Un proceso electoral transparente comienza con información clara y con actores políticos dispuestos a asumir su rol con seriedad y compromiso.

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