Desde Puerto Quijarro, el presidente Rodrigo Paz Pereira delineó una política exterior orientada a convertir a Bolivia en un punto de articulación regional. Prevé lograr una integración económica, el fortalecimiento de las hidrovías y la apertura de relaciones comerciales.
La autoridad sostuvo que el país debe aprovechar su posición geográfica y sus recursos naturales para consolidar vínculos con los países vecinos, impulsar el comercio y dinamizar la economía nacional, en coordinación con las regiones y el sector privado.

El mandatario también destacó el rol estratégico de las Fuerzas Armadas, en particular de la Armada, no solo en la defensa del territorio, sino en el desarrollo económico.
Rodrigo Paz
En esa línea, planteó la necesidad de reactivar corredores fluviales como la hidrovía Paraguay-Paraná, fortalecer la presencia en puertos internacionales y aprovechar los recursos naturales, desde los auríferos hasta los medioambientales, para generar ingresos que se traduzcan en inversión pública, infraestructura y mejores condiciones de vida para la población.

“Todo lo que sirva a Bolivia para salir adelante no importa qué gobierno lo hizo, lo vamos a usar para que le sirva al país. Estamos cambiando el rumbo, agregando que la economía de los bolivianos debe ser fuerte, porque de ahí también vendrán mejores recursos para defender la patria”, afirmó Paz.
Además, subrayó la necesidad de dejar de lado diferencias ideológicas y priorizar resultados concretos.
Bolivia
En su intervención, el jefe de Estado remarcó que Bolivia cuenta con ventajas competitivas, como la generación de agua y la posibilidad de desarrollar múltiples vías de comunicación a través de ríos e hidrovías.
Aseguró que puntos estratégicos como Puerto Quijarro están llamados a convertirse en polos de desarrollo, aunque reconoció que ese proceso demandará tiempo, inversión sostenida y continuidad de políticas públicas más allá de su gestión.
Asimismo, resaltó la importancia de construir alianzas internacionales pragmáticas, orientadas a resultados económicos. Mencionó acercamientos con distintos países y líderes regionales, con el objetivo de abrir mercados y replicar experiencias exitosas en sectores como el turismo o la producción con valor agregado.
Región
En ese marco, enfatizó la necesidad de fortalecer la relación con Brasil, al considerarlo un socio clave para el crecimiento económico boliviano.
“Tenemos que trabajar con Brasil y con todos nuestros vecinos. No podemos cerrarnos por discursos. La idea es que Bolivia se vuelva un eje integrador, que genere riqueza para otros países y que esos países también nos ayuden a generar riqueza boliviana”, sostuvo el presidente, al insistir en una visión de cooperación regional.
Finalmente, Paz subrayó que este enfoque requiere una articulación estrecha entre el Estado y el sector privado, ya que —dijo— la inversión pública por sí sola no es suficiente para sostener un proyecto de desarrollo de gran escala.






